sábado, 20 de enero de 2018

La máquina de follar II

Esto es parte de mi subrayado de La máquina de follar. Algunas de las frases que me gustaron:

Los matrimonios, los ligues de una noche, le habían convencido de que el acto sexual no valía lo que la mujer exigía a cambio. Ahora vivía sin mujer y se masturbaba con frecuencia.

Ahora estudia para rabino. Será un magnífico rabino. Es lo suficientemente lujurioso y está lo bastante lleno de mierda. Será un buen rabino. Pero en realidad no está contra la guerra. Como la mayoría de la gente, él divide las guerras en buenas y malas.

El chico no escribía mal, y sabía reírse de sí mismo, lo cual es, a veces, signo de grandeza, o al menos signo de que tienes cierta posibilidad de acabar siendo algo más que un cerote literario disecado.

El chico estaba influido por el superhombre, Hombre y Superhombre. Él quería hombres inmensos, duros y criminales, uno noventa, ciento veinte kilos, que escribieran poesía inmortal. Pero por desgracia los fortachones eran todos subnormales y eran los mariquitas elegantes de pulidas uñas los que escribían los poemas de los tipos duros.

Olvida la bocina, me parece que no la toca un hombre. Parece una mujer. Los hombres paran y lanzan bocinazos, lanzan amenazas musicales. Las mujeres simplemente se apoyan en la bocina. El sonido total, una gran neurosis femenina.

–Yo sé que no era real. Y conseguí el PREMIO. Y que me siguieran y me vigilaran. La vejez cayó sobre mí. Bebiendo allí sentado como un vejestorio, contando historias rancias a quien quisiera escucharlas. ¿Qué iba a hacer sino pegarme un tiro? (Hemingway)

Y examinar la propia muerte es lo peor que puede hacer un loco, y todas las teorías que digan lo contrario son pura mierda.

La poesía sigue siendo aún, dentro de las artes, el mayor reducto de falsos pretenciosos, con grupillos de poetas luchando por el poder.

la poesía generalmente aceptada hoy, tiene una especie de cristal por fuera, suave y deslizante, y dentro sólo hay una articulación embutida palabra a palabra en una suma o agregado, en general inhumano y metálico, una especie de perspectiva semisecreta. Es una poesía para millonarios y hombres gordos con tiempo libre por lo que recibe respaldo y sobrevive, porque el secreto es que los que están en el ajo lo están de veras y al diablo el resto. Pero es una poesía torpe, muy torpe, tan torpe que la torpeza se toma por significado oculto... el significado está oculto, no hay duda, tan bien oculto que no hay ningún significado. Pero si TÚ no puedes encontrarlo, careces de alma, de sensibilidad, etc., así que es MEJOR QUE LO DESCUBRAS O NO ESTÁS EN EL AJO. Y si no lo descubres, NO MOLESTES.

Nuestros pecados se manufacturan en el cielo para crear nuestro propio infierno, cosa que evidentemente necesitamos. Sé lo bastante bueno en cualquier cosa y te crearás tus propios enemigos. Los campeones reciben abucheos. La multitud está deseando verles hundidos para arrastrarles a su propio cuenco de mierda. Son pocos los idiotas que resultan asesinados.

Había unos cuantos ricos en el bar. Ellos no estaban preocupados, pero tenían esa mirada mortecina especial del rico que llega cuando el espíritu de lucha se esfuma de ellos y no queda nada que la sustituya... ningún interés, sólo ser ricos. Pobres diablos.

Ya hay suficientes comentaristas sociales de baja potencia cerebral. ¿Por qué habría de añadir yo mi bufido de alta potencia? Todos hemos oído a esas viejas que dicen: <¡oh, me parece sencillamente ESPANTOSO lo que hacen esos jóvenes consigo mismos, toda esa droga y esas cosas! ¡es terrible!>

Son necesarios como mínimo dos votos para hacer real la realidad. Si eres el único que ves una visión, te llaman santo o loco.