lunes, 9 de octubre de 2017

South Park

South Park estrenó su temporada número 21, y a diferencia de Los Simpsons, otra serie emblemática, no ha perdido un sólo gramo de su genialidad. Es más, yo diría que la temporada pasada fue la mejor de todas: ácida, burlona, inteligente, actual, genial, con ese señor Garrison poseído por Donald Trump con toda su estúpida lógica.

La actualidad de la serie le da una frescura que creo nadie más tiene en los medios, al menos no a ese nivel de crítica e inteligencia: las elecciones en Estados Unidos fueron un jueves y el episodio del lunes ya tenía la derrota de Hilary como eje del capítulo.

Sé que no es una serie para todos, que no a todos les va el libre lenguaje que utiliza con "palabrejas" (palabra de mi madre) por todos lados o su sexualidad explícita o la forma desenfadada de abordar temas espinosos y controversiales. 

Todos tenemos un poquito de Eric Cartman (algunos demasiado), que me parece es el personaje más genial de la televisión. El hijodeputa que encarna toda la mierda de la especie, a quien todos quisiéramos "patear en las bolas" pero al que también a veces hemos admirado. Qué divertido me es verlo lloriquear.