viernes, 20 de octubre de 2017

Frases beisboleras I



Hay muchas frases beisboleras que se han ido acuñando con los años, algunas que han permeado a varios aspectos de la vida –al menos acá en México– como aquella de que esto no se acaba hasta que se acaba, y aunque el sentido estricto de esta frase sólo sea beisbolero, ya que no es lo mismo que en un partido de futbol quede un minuto en el reloj si pierdes por cinco goles, mientras que un strike de vida es un mundo de posibilidades, literalmente.

Pero hay una frase que define al juego de pelota (éste, no el de mis ancestros) Pitching is the name of the game, Pitcheo es el nombre del juego. La cosa es clara, de nada sirve un orden al bat lleno de grandes bateadores si no se tienen buenos pitchers.

Recordé aquella gran generación de pitchers de los Bravos de Atlanta de los noventas, aquella que decían que era el mejor pitcheo abridor de las ligas mayores: Tom Glavine, John Smoltz y primero Steve Avery, y luego quien ganaría cuatro Cy Youngs (el premio al mejor pitcher del año) Greg Maddux. De hecho Smoltz y Glavine también ganarían esos premios.



Pues ese gran pitcheo abridor sólo pudo ganar una Serie mundial, en 1995 a Cleveland, teniendo que jugar siete partidos, con un espectacular juego de 1 – 0 en el séptimo partido. Este grupo ganó más de diez títulos divisionales y jugó cinco Series mundiales, pero sólo ganaron un campeonato.

Tendría que revisar estadísticas porque eso no lo recuerdo, para ver si es que les hicieron las carreras a estos grandes lanzadores o si como dije en un posteo anterior no tenían un buen pitcheo de relevo y sus grandes actuaciones valieron un cacahuate.

Generalmente la frase se cumple, lo saben los rivales de Madison Bumgarner o de Orel Hershiser.